En 2018, el escándalo de Cambridge Analytica reveló cómo se recopilaron datos de millones de usuarios de Facebook sin su consentimiento, utilizando esta información para influir en procesos electorales mediante la manipulación de perfiles psicológicos.
Cambridge Analytica fue una empresa que utilizó datos personales para crear perfiles psicológicos detallados de votantes, aplicando el modelo OCEAN para dirigir mensajes personalizados y manipular decisiones políticas.
El modelo OCEAN mide cinco rasgos de personalidad:
Personas preocupadas por la seguridad y el cambio. Se les dirigieron mensajes políticos basados en el miedo a la incertidumbre.
Individuos que buscan innovación y cambio. Recibieron mensajes que prometían un futuro brillante y esperanzador.
Personas seguras en sus opiniones. Se les enviaron mensajes que validaban sus puntos de vista existentes.
Individuos que reaccionan ante situaciones de crisis. Fueron objetivo de anuncios diseñados para generar temor inmediato.
El caso de Cambridge Analytica demuestra cómo los datos personales pueden ser utilizados para manipular decisiones importantes. Es esencial proteger nuestra privacidad en la era digital y ser conscientes de cómo se utilizan nuestros datos.